Por Reynaldo González Villalonga
En determinadas ocasiones, en algunos encuentros beisboleros debido a la inclemencia del tiempo han tenido que ser suspendidos por exceso de lluvia. Pero que la causa se debiera a falta de agua, más que difícil, parecería inverosímil.
No obstante, un caso tan raro como ese tuvo lugar en la ciudad de Caracas, y quizás por vez primera en la historia del popular deporte.
