lunes, 26 de junio de 2017

Los jonrones kilométricos de mis memorias

Antonio María -El Inglés- García
Por Reynaldo González Villalonga

No son todos los que están, pero…del distante siglo XIX se reporta un memorable batazo conectado por Antonio María García, durante un juego del campeonato cubano de l889, entre los equipos Habana y Progreso, en el terreno de El Vedado. 

Con el encuentro empatado a 7 carreras en el noveno inning, El Inglés lo decidió con una salvaje conexión que rebasó las cercas del jardín central, cuya pelota fue a parar a la línea de La Maquinita, que rendía viaje entre La Punta y La Chorrera.

Claro Duany
El jardinero Claro Duany, del Marianao, el 26 de octubre de 1945, se convirtió en el primer jugador profesional en llegar con sus sólidos batazos a la doble cerca del centerfield del estadio La Tropical.

La hazaña de Duany fue duplicada el 23 de enero de 1946, cuando Dick Sisler, del Habana, conectó un lineazo descomunal, cuya pelota voló sobre la segunda valle del jardín central.

Roberto Estalella
El 30 de octubre de 1949, Roberto –Tarzán– Estalella, en similar escenario beisbolero, pegó un estratósferico batazo por el jardin izquiedo, a uos 500 pies del plato, pelota que en larga y desesperada esprintada, capturó Alejandro Oms. La interminable conexión permitió al corredor que estaba en la intermedia realizar pisa y corre hasta jon.

Uno de los bambinazos más espectaculares que se recuerdan, lo fue el pegado por el jardín izquierdo del Estadio del Cerro –hoy Latinoamericano–, el 13 de junio de 1954, por Luke Easter, inicialista del club Ottawa, de la Liga Internacional Triple A, en el tercer juego de la serie contra los Cuban Sugar Kings (CSK)

Otro jonronazo memorable lo conectó en 1959, en el Estadio del Cerro, el inicialista Borrego Álvarez, de los CSK. La bola se fue por encima del jardín izquierdo y cayó en la zona de parqueo de la calle Pedroso. Posteriormente pudo comprobarse en el lugar del hecho que la pelota había recorrido la sorprendente distancia de ¡532 pies!


A cuatro peloteros matanceros les cupo la gloria de conectar cuatriesquinazos de siderales dimensiones. Uno de ellos, Orestes Miñoso, del equipo Marianao, lo logró durante un juego del campeonato profesional de 1957, al telescopiar la bola por debajo de la pizarra del Estadio del Cerro.

Fernando Sánchez
Asimismo, sobresale un “morterazo” de gran calibre disparado por Fernando Sánchez en un juego de la Serie Nacional, pelota que cruzó rauda como un bólido por encima de la tercera sección de graderia del jardín izquierdo; así como de Julio Germán Fernández, al rebasar el techo del referido jardin, durante un derby de jonrones, en fecha no determinada; ambos también en el Lationoamericano. 


Fuera de Cuba, otro matancero, el inicialista Juan Luis Baró, del equipo Cuba, durante unos Juegos Centroamericanos en Santo Domingo, República Dominicana, disparó un misil que al sobrevolar las cercas del jardín derecho, se le recuerda como el más largo cuadrangular presenciado por los quisqueyanos.

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