Quizás más que en lo "breve" que prosigue, desde el minúsculo teclado de un teléfono celular, me referiré ya más adelante con más detalle a un articulo del estimado Lic. Alfredo Santana que focaliza sobre mi nombre desde el mismo título la opinión a un individuo y no a un consenso ya alcanzado por no pocos ("Respuesta a Jesús Suárez Valmaña") sobre un debate que al menos en algunos puntos pensaba superado, luego de alguna vehemencia de la que somos muy proclives nosotros los cubanos -y no me excluyo aún en mi cada vez más notable voluntad a adoptar términos conciliadores cuando no atente a cuestiones de principio, no se si por experiencia o por evolución de aprendizaje que nunca acaba en la vida.
Un esfuerzo por la verdad. De esta forma llamamos los integrantes del Club de Historiadores del Deporte en Matanzas a este espacio. Un sitio creado para aprender, debatir y estar al tanto de la historia del béisbol en Cuba
jueves, 25 de enero de 2018
martes, 16 de enero de 2018
Respuesta a Jesús Suárez Valmaña
Por Lic. Alfredo L. Santana Alonso, historiador de béisbol en Matanzas
miércoles, 3 de enero de 2018
¿Por qué el Palmar merece un poco de «ruido»? (+ Fotos y Documental)
Por Gabriel Torres Rodríguez
Cuentan que el 7 de enero de 1959 toda Matanzas era un hervidero. La noche de ese miércoles miles de matanceros escucharon a Fidel desde el balcón de la sede del Gobierno Provincial, tras arribar a la ciudad en su recorrido en caravana por toda Cuba.
Fue allí que, entre otras cosas, el pueblo de Matanzas reunido en el parque de la Libertad, le pidió a Fidel que fuera rescatado el Palmar de Junco de la amenaza de parcelación que pendía sobre él, promesa que fue cumplida por el líder de la Revolución cuando el 6 de febrero de 1960 fue reinaugurado con un encuentro entre los equipos del Almendares y el Cienfuegos, de la fenecida Liga Cubana de Béisbol Profesional.
Cuentan que el 7 de enero de 1959 toda Matanzas era un hervidero. La noche de ese miércoles miles de matanceros escucharon a Fidel desde el balcón de la sede del Gobierno Provincial, tras arribar a la ciudad en su recorrido en caravana por toda Cuba.
Fue allí que, entre otras cosas, el pueblo de Matanzas reunido en el parque de la Libertad, le pidió a Fidel que fuera rescatado el Palmar de Junco de la amenaza de parcelación que pendía sobre él, promesa que fue cumplida por el líder de la Revolución cuando el 6 de febrero de 1960 fue reinaugurado con un encuentro entre los equipos del Almendares y el Cienfuegos, de la fenecida Liga Cubana de Béisbol Profesional.
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